Arpaio debería renunciar
12/28/2011, 10:36 a.m.
Washington (EFE).- El alguacil del Condado de Maricopa en Arizona, Joe Arpaio, autoproclamado "el alguacil más duro" de EEUU, se ha ensañado durante años contra los inmigrantes indocumentados y es hora de que dimita si quiere evitar otro drama con el Gobierno.
El combate a la "invasión" de indocumentados se convirtió en una obsesión para Arpaio, al punto que, con el objeto de humillarlos, los ha obligado en el pasado a ponerse ropa interior de color rosado o a aguantar el calor infernal del desierto en una cárcel de carpas.
Un informe del Departamento de Justicia confirma las advertencias de los grupos proinmigrantes sobre Arpaio: el "sheriff" abusó de su poder, recurrió a prácticas discriminatorias contra los latinos y tomó medidas de represalia contra sus detractores.
Fiel a su naturaleza, Arpaio, de 79 años, de inmediato rechazó el informe y alegó que, con claras motivaciones políticas, las autoridades federales buscan convertirlo en chivo expiatorio de un problema nacional e internacional.
Es decir, pasó de victimario -tal como sugiere la investigación de tres años del Gobierno federal- a "víctima" del sistema.
Tanto partidarios como detractores coinciden en que ni su ego ni su boca conocen límites, y en más de una ocasión Arpaio ha dado rienda suelta a su antipatía hacia los inmigrantes.
El alguacil ha buscado congraciarse con los grupos de derecha apelando a una enfermiza versión de nacionalismo, y quizá eso explicaría el trato humillante que ha adoptado contra cualquier persona que luzca o tenga acento extranjero.
El Departamento de Justicia ha dado plazo hasta el 4 de enero para que Arpaio coopere y reforme el accionar de su oficina o, de lo contrario, afronte una demanda y la posibilidad de quedar bajo supervisión del Gobierno, así como perder millones de dólares en fondos federales.










