Símbolo de México, patrimonio de todos
Domingo Banda | 11/29/2011, 1:55 p.m.
Mexico (EFE).- El sonido del mariachi es la manifestación cultural más profunda de México, un sonido que te transporta, que te inflama el corazón con el chasquido de las guitarras y el viento de las trompetas y te rasga el alma con sus violines y la voz profunda de quien canta. Junto con el tequila y los tacos, lo más exportado y reconocido de México en el mundo.
La Plaza Garibaldi, en el centro histórico de la capital, se fundó en 1850 y, a partir de 1920, ha sido el punto de encuentro y escenario diario para unos 2.500 mariachis- que integran cerca de 750 conjuntos- y numerosos grupos de música norteña que, todas las noches, ofrecen en este lugar sus serenatas. Centro de encuentro en el que más que nunca se celebra el hecho de que el mariachi haya sido considerado por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Títulos como “Guadalajara”, “Jalisco”, “Cielito lindo”, “María bonita”, “México lindo y querido” o “Volver, volver”, y muchas más, sonarán hasta el amanecer en las gargantas de los entusiastas de un género que, lejos de morir, se renueva con sabia nueva.
Evolución
La revitalización del género es palpable y tiene mucho que ver con el hecho de que la considerada “biblia” musical, la revista Billboard, ha abierto un nuevo apartado para reconocer el talento en este ámbito.
Hace pocos días, el músico y director de Mariachi Champaña Nevin, Jeff Nevin dijo en entrevista que “en términos de su desarrollo, la música de mariachi está en un punto en su evolución en que se mueve en paralelo con otros grandes géneros”.
Nevin es profesor de Música y director de Actividades del Mariachi en el Colegio del Suroeste de Chula Vista de San Diego (EE.UU), la primera institución académica que ofrece un título asociado en estudios del mariachi en Estados Unidos.
Novedades
En 2010 se estrenó “Cruzar la Cara de la Luna”, la primera ópera mariachi de la historia en versión concierto, en la Gran Opera de Houston (EE.UU.), para conmemorar el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de su Revolución. Y en septiembre de 2011 la misma creación de la leyenda del arte mariachi José “Pepe” Martínez, cuyas canciones escribió con el libretista Leonard Foglia, se presentó en el Teatro del Châtelet de París (Francia).
Pepe Martínez es director, desde hace 35 años, de los Mariachi Vargas de Tecalitlán, “los mejores de todo México”, en palabras del tenor Plácido Domingo.
Las fronteras se difuminan. El mariachi forma parte del mundo y ahora es, oficialmente, Patrimonio Cultura Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.










