La infertilidad masculina
Ricardo Segura | 9/7/2011, 9:50 a.m.
Valencia.- La cantidad de tratamientos para combatir la infertilidad masculina siguen aumentado progresivamente, mientras que el estrés, la abstinencia, la dieta y los hábitos influyen en el esperma. Las dificultades del hombre para tener descendencia han sido durante mucho tiempo un tema tabú.
Las principales alteraciones masculinas son la disfunción eréctil, la ausencia de eyaculación y las alteraciones de la producción del semen. Un resultado normal de la prueba de fertilidad masculina sería un número de espermatozoides mayor de veinte millones por mililitro en el que al menos la mitad de los espermatozoides tengan un movimiento correcto y un 30 por ciento formas normales.
En muchos casos mantienen creencias que a menudo circulan de “boca a oído” y son muy populares entre la gente, pero que están totalmente alejadas de la realidad.
Mitos y realidades
Para desmontar los mitos que normalmente se perpetúan sobre la fertilidad masculina, el doctor Alberto Pacheco responde algunas de las preguntas más habituales.
¿Es un problema psicológico?
En la inmensa mayoría de los casos, no lo es. Básicamente, se trata de un problema físico, que se da bien por una deficiente función testicular, o bien por problemas anatómicos o urológicos de otro tipo.
¿Tienen relación la abstinencia sexual y la fertilidad?
La abstinencia sexual, en función de su duración, influye en la cantidad y calidad de los espermatozoides presentes en el eyaculado. Lo ideal es entre dos y siete días.
¿Afecta la temperatura de los testículos?
Los testículos están separados del resto del cuerpo, unidos únicamente por la bolsa escrotal, precisamente para mantener una temperatura dos grados menor que la del resto.
¿La alimentación o los hábitos influyen?
El consumo elevado de alcohol, tabaco y drogas, así como los malos hábitos alimentarios, afectan de manera significativa a la fertilidad. De igual forma, existen determinados alimentos o nutrientes con alta actividad antioxidante (como los frutos rojos y las vitamina C y E, entre otros) que pueden contribuir en cierta medida a mejorar la calidad espermática.
¿El estrés influye?
Las situaciones de estrés tienen repercusión en la actividad hormonal, y esta a su vez regula la función testicular, con lo cual sí que puede disminuir la producción de espermatozoides.
¿Y la vasectomía?
Tras esta cirugía, no salen espermatozoides en la eyaculación, con lo que se elimina casi del todo la posibilidad de gestación, pero el hombre sigue siendo fértil. Su inconveniente es que la reversión no siempre es eficaz en todos los hombres.










