Talentos
Milagros Durán | 9/8/2011, 11:49 a.m.
Vocación de servicio
Houston.- María Elena Osnaya llegó a Houston de El Salvador cuando tenía 19 años. No hablaba inglés y no tenía documentos. Para ella fue difícil asimilar la cultura, sin embargo, siempre tuvo la determinación de luchar para abrirse camino en tierras del “Tío Sam”.
Han transcurrido 25 años y hoy en día Osnaya, oriunda de El Departamento de San Miguel (del barrio La Cruz El Tránsito), es una mujer muy querida en la comunidad de Houston debido a la dedicación y la entrega que ha puesto en los diversos cargos que le ha tocado ejercer.
Actualmente se desempeña como Manejadora de Casos en el Departamento de Salud de Houston, donde asiste a las personas de bajos recursos y que buscan ayuda para solventar múltiples necesidades.
En esta oficina atiende unos 30 casos por semana con la misma gentileza y generosidad que la caracterizan. “Aquí llevo dos años en el área de Denver-Harbor (en el este de Houston), pero también sirvo a otras áreas y como soy bilingüe, entonces me mandan muchos casos de estos centros de la ciudad a mí, porque necesitan ayuda en su idioma” subrayó.
Explicó que el programa que dirige actualmente ayuda a las personas a que se valgan por ellas mismas.
“Motivar a las personas para que salgan adelante, y que no tengan que depender de la ayuda oficial”. En el Departamento de Salud de la Ciudad de Houston mencionan como uno de sus trabajos más valiosos cuando estuvo al frente del programa de los enfermos de Alzheimer.
Ayudar
Osnaya, quien se graduó de Trabajadora Social en su país y luego obtuvo una certificación en Texas en el mismo rubro, siempre quiso trabajar en el Hospital MD Anderson, especialista en cáncer.
“Estuve un año y medio en el Departamento de Epidemiología, en el estudio de las enfermedades de los méxicoamericanos. Me dejó muy buena experiencia”, relata.
Allí estuve del 2006 al 2008 pero sin embargo “quería regresar” para continuar su labor con los ancianos. En 2008 lo logró y volvió al Programa de Alzheimer de la ciudad donde los pacientes y sus familiares la reclamaban.
Vida
“Yo creo que la demencia y el Alzheimer son como un paraguas que envuelve muchas deficiencias en el cerebro. Depende de la calidad de vida, puede desarrollarse a los 65 años, depende también de cada historia. Por ejemplo, los boxeadores son propensos porque reciben muchos golpes en la cabeza”, cuenta.
“Es como tener un bombillo intermitente. A veces está aprendido y veces apagado”, añade. Según Osnaya, aprendió mucho en el proceso, especialmente a valorar la calidad de vida y a valorar más a los ancianos. Asegura que volvería al proyecto si lo vuelven abrir porque “si usted va a trabajar por el cheque, mejor no vaya. A esto hay que ponerle corazón”.
En defensa de los “chapines”
Houston.- Roland Gramajo nació en Guatemala y llegó a Estados Unidos a los 14 años. Hoy tiene 32 y se ha convertido en un líder comunitario comprometido por su trabajo en defensa de los derechos de sus paisanos.










