Dieta y alcohol: combinación peligrosa
Hernán Gabriel D. | 1/24/2012, 9:32 a.m.
Houston.- Además de los conocidos efectos nocivos directos que puede tener el consumo de bebidas alcohólicas para el propio consumidor se ha observado que este consumo incide negativamente en la calidad de su dieta.
Una ingesta de alimentos desequilibrada o inadecuada produce, a su vez, numerosas enfermedades y problemas de salud crónicos, por lo que la asociación de estos dos factores de riesgo incrementaría de forma indirecta los efectos negativos que podríamos atribuir al consumo de alcohol.
Ahora, la dieta ideal depende la edad y de la actividad física que desarrolle cada persona. En cualquier caso, se recomienda repartir la ingesta de alimentos en pequeñas cantidades y comer entre tres y cinco veces a lo largo del día sin suprimir el desayuno, el almuerzo ni la cena, ya que esto también puede tener consecuencias negativas para la salud.
Algunos alimentos como los derivados de cereales y papas, verduras, hortalizas, lácteos y aceite de oliva deben ser ingeridos a diario.
Otros como las legumbres, el pescado, los frutos secos, los huevos y las carnes magras se tomarán alternativamente varios días a la semana. Por el contrario, hay moderar el consumo de carnes grasas, pastelería, panadería, azúcares y bebidas azucaradas.
Mantener una adecuada hidratación ingiriendo agua, infusiones y caldos; practicar diariamente ejercicio físico moderado y ajustar el consumo de alimentos al nivel de actividad habitual son otras de las recomendaciones.
Algunas personas no deberían beber en absoluto, entre ellos, los alcohólicos, los niños, las embarazadas, las personas que reciben determinadas medicinas y las que tienen ciertos cuadros clínicos.
El alcohol
Tomar bebidas alcohólicas durante las comidas se consideraba un hábito seguro. Beber alcohol no es saludable, posiblemente lo sea cuando se hace con moderación.
Es posible que los beneficios que con frecuencia se atribuyen al consumo moderado de alcohol se deban en realidad a otros factores como unos hábitos de vida más saludables entre las personas que consumen alcohol de forma moderada o un mejor estado general de salud que permita mantener este consumo.
No obstante, el trabajo elaborado por los científicos revela que es más probable que aquellos que abusan del consumo de alcohol, tanto de forma regular como episódica, tengan además una dieta poco saludable.
Dicha dieta se caracteriza por un exceso de determinados grupos de alimentos como las carnes y por una cantidad insuficiente de frutas, verduras y lácteos respecto a lo recomendado.










