Boxeo: ¿corrupción o espectáculo?
Laura M. Gómez | 7/5/2012, 2:53 p.m.
Houston.- El boxeo que está lleno de golpes, sangre y exhibición, siempre ha sido en cierta forma dramático, pero una vez más se ha etiquetado como un deporte manchado por actos cuestionables y deshonestos que quebrantan la fe de sus fieles seguidores.
La más reciente polémica se presentó cuando el estadounidense Timothy Bradley ganó, por votación dividida, sobre el filipino Manny Pacquiao.
Fue de tal calibre la controversia generada que algunos representantes del gobierno de los Estados Unidos, entre ellos el senador Republicano John
McCain y su homólogo Demócrata Harry Reid, se han involucrado y han introducido una propuesta legislativa para la creación de una asociación fuerte y centralizada que regule este deporte.
El cuerpo de la asociación estaría encargado de realizar leyes federales para el boxeo y trabajaría con la industria, así como con comisiones locales para licencias de boxeadores, promotores y todo lo relacionado con esa disciplina.
Actualmente, cada Estado tiene su propia comisión de boxeo que se encarga de elegir a los funcionarios para los combates y el cumplimiento de las normas.
Bajo la legislación propuesta todos los árbitros y jueces que participan en un campeonato que dure 10 asaltos o más tendrían que estar totalmente registrados y autorizados por la Comisión Nacional.
“A mi me robaron la tercera pelea y ahora Paquiao ya sabe qué se siente cuando se es robado”.- Juan Manuel Márquez.
Sigue campeón
La Organización Mundial de Boxeo (OMB) completó la revisión de la controvertida pelea entre Pacquiao y Bradley, como respuesta a la petición de Paquiao, quien junto con muchos de los asistentes se negaban a aceptar el resultado inaudito.
La tarea de reexaminar el choque fue realizada por cinco jueces internacionales que la vieron y dieron como ganador al excampeón filipino, lo que no cambia el veredicto oficial y Bradley sigue campeón.
Mucho dinero
Promotores y jueces han estado en el ojo de la controversia y han sido cuestionados incluso en su integridad.
Nombres como Don King y Bob Arum, entre otros, han sido señalados como sinónimos de corrupción.
Arum, quien precisamente manejaba en este caso a ambos boxeadores, manifestó justo después de la pelea que nunca había estado tan avergonzado del boxeo, aunque después recalcó que creía que era el resultado de la incompetencia, en lugar de corrupción.
Aunque el presidente de la OMB Francisco Valcárcel dejó claro que no duda de la “honorabilidad” de los jueces que elige la Comisión Atlética de Nevada, los rumores sobre sobornos, con sumas de suficientes para iniciar una pequeña fortuna, no se dejan de escuchar.
El mundo de las apuestas arroja interesantes pistas al fenómeno. Vamos a suponer que el contrincante favorito en las apuestas es PacMan, si una persona apuesta $160 a favor de él y sale triunfador, las ganancias serían de $100. Por el contrario, si le apuesta el mismo dinero a Bradley, que no es favorito, y él gana, la recompensa sería de $266. La regla es simple, entre más gente apueste por el triunfador menores serán las ganacias, y a menos apostadores, más dinero para cada uno. Cuando a estas cifras se le agregan ceros a la derecha, la cosa se pone interesante.










