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El peor en salud

José Luis Castillo | 7/13/2012, 3:54 p.m.
El peor en salud

Para muchos, la carrera política del gobernador de Texas, Rick Perry, se encuentra en una etapa agonizante, a punto de bailar la última pieza de la fiesta del poder que lo ha catapultado como el gobernante con más años al mando de un estado.

No hace mucho, Perry era la “última esperanza” que le quedaba al Partido Republicano en la carrera hacia una posible nominación presidencial, hasta que sus lagunas mentales empezaron a relucir en plenos debates de televisión frente a millones de espectadores. Tuvo que abandonar la idea de convertirse en el próximo presidente de EE.UU.

Tras meses de silencio, ahora ha iniciado una campaña para no aplicar dos de los apartados claves de la reforma sanitaria impulsada por el presidente Barack Obama y ratificada por la Corte Suprema de Justicia.

Texas se convierte en el sexto estado -junto a la Florida, Carolina del Sur, Misisipi, Luisiana y Wisconsin, todos republicanos- que rechaza una parte de la reforma de salud. De acuerdo a nuestro gobernador, ninguno de los apartados de la ley garantiza un mejor sistema al que se ofrece en la actualidad, y en cambio si elevará el costo de las pólizas de seguro médico.

Perry argumenta además que la reforma de Obama no es más que una jugada maestra del presidente para lograr su reelección.

Pero ¿quién está jugando aquí con la salud del pueblo? ¿De qué tiene miedo?¿Quiere resucitar su alicaída imagen?

Habrá que recordarle al gobernador que el estado que él lidera, con una población de 26 millones y pico, mantiene a seis millones sin cobertura médica. De esa cifra, 1.2 millones son menores de edad. Esa gran porción es la que se beneficiará de la reforma que entrará en vigor en un par de años más. Según la Agencia Federal de Investigación y Atención Médica, Texas es además el Estado que peores servicios médicos ofrece a sus ciudadanos.

La censura que Perry quiere imponer – que debe ser respaldada por la Legislatura el próximo año- es una cachetada a los menos favorecidos, a los que no logran acceder a un seguro de salud por diferentes razones.

No que hay olvidar que el objetivo principal de la reforma de salud es que los ciudadanos puedan consultar en un mismo lugar todas las pólizas de seguros que pueden contratar, mejorar la información sobre las condiciones que imponen las aseguradoras y comparar precios entre unas y otras.

En todo el país, el nuevo sistema podría proporcionar cobertura médica a más de 16 millones de personas que ahora carecen de seguro, una cifra similar a la de las personas que se beneficiarían de la ampliación de Medicaid, el otro apartado al que se opone Perry.

Lo único que está vigorizando el gobernador con su negativa es aumentar la antipatía que ya le tienen muchos y ahuyentando a los que votaron por él y su partido y que ven en la reforma sanitaria una salida para lograr la cobertura médica anhelada.

Por El Editor

jcastillo@semananews.com

Twitter: jcastillocas

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