Salud sin seguro médico
Daianna Roberty | 7/13/2012, 4:31 p.m.
Houston.- De acuerdo con la Oficina del Censo de EE.UU. unos 50 millones de estadounidenses no cuentan con un programa o seguro médico que cubra sus necesidades en materia de salud, a esta cifra hay que agregarle los casi 12 millones de inmigrantes indocumentados que no se cuentan dentro de esta estadística y que debido a su situación no pueden acceder, en su mayoría, a los programas gubernamentales dirigidos a las poblaciones menos favorecidas.
Es precisamente con estas poblaciones con las que trabajan algunas instituciones comunitarias como el Central Care Comunity Health Center, ubicado en el 8610 Martin Luther King Blvd, en Houston.
Ericka Arrezola, gerente de la entidad, informó que ofrecen servicios obstétricos, tratamiento de enfermedades crónicas, chequeos regulares y exámenes de laboratorio, de manera gratuita o a precios muy bajos.
“Trabajamos con los programas de salud gubernamentales pero si el paciente no posee ni seguro ni cuenta con ayuda del Estado lo único que tiene que hacer es llenar una forma con sus datos, presentar una prueba de ingresos familiares y una carta dependiendo del caso donde explique su situación, por ejemplo si es desempleado o es inmigrante indocumentado, toda esa información es absolutamente confidencial, no tenemos nada que ver con entes de deportación”, aseguró Arrezola.
Distrito hospitalario
Dentro de la misma línea trabaja el Distrito Hospitalario del Condado Harris (HCHD, por sus siglas en inglés). Adriana Rodríguez, gerente de elegibilidad de la institución, informó que atienden un gran número de personas que no están aseguradas y son inmigrantes.
“El HCHD está disponible para proveer asistencia médica a los habitantes del condado, este es un requisito primordial para todo aquel que aplique por el programa, lo único que tienen que hacer es probar que residen en Harris, debe mostrar cuáles son sus ingresos familiares y adjuntar un comprobante de quiénes son los miembros de la familia, dependiendo de esto se les dice para cual programa califican”, explicó Rodríguez.
Desinformación
El desconocimiento de estas opciones y el miedo a ser deportados lleva a una gran cantidad de personas, que tienen su situación migratoria comprometida, a pagar grandes sumas de dinero o recurrir a métodos alternativos que en ocasiones perjudican su salud. Tal es el caso de Anita Vasquez, quien llegó de Guatemala hace ocho años y su sueldo limpiando pisos en establecimientos comerciales no le alcanzaba para atender a su madre enferma de cáncer de colon.
“Nos enteramos por una curandera del barrio de una hierbas naturales que supuestamente eran buenas para los males de la viejita, ellas las empezó a tomar y decía que se sentía bien, pero se me murió en el 2004”.
En la misma situación se encuentra Abel Rosas, oriundo de Mexico.
“Fui a un hospital del centro de la cuidad por una erupción que me salió en el cuerpo que se me puso muy fea, primero se tardaron como cuatro horas en atenderme y tuve que pagar mucho en la consulta y en las medicinas que me recetaron”, indicó.










