¿Todo por capturar el voto hispano?
Alicia Pérez | 6/8/2012, 8:57 a.m.
Houston.- David Dewhurst, que obtuvo el 44.6 por ciento de los votos en las primarias republicanas tendrá que enfrentarse en una segunda vuelta (pactada para el próximo 31 de julio) al cubanoamericano Ted Cruz, quien alcanzó el 30 por ciento.
Ambos candidatos han sido partícipes de una escalada de ataques mediáticos desde que empezaron sus respectivas campañas políticas hace poco menos de un año.
Dewhurst, que mantiene el apoyo de Rick Perry, actual gobernador de Texas y exprecandidato a la presidencia, ha aceptado discutir su plataforma política con su oponente en dos de las cinco propuestas de debate sugeridas por el equipo de campaña política de Cruz.
“Uno de esos debates podría darse en español porque queremos saber quién es Ted Cruz”, señaló el propio Dewhurst en una entrevista a una reportera de la cadena Univisión durante una entrevista poco después de conocerse los resultados de las primarias.
Los debates
De acuerdo a Matt Hirsch, vocero de Dewhurst, el vicegobernador “ha aceptado debatir en televisión en dos oportunidades y aceptará otras sin ninguna duda”.
Sin embargo, Hirsch no responde concretamente si uno de esos otros debates será en español.
Por su parte, el exsubprocurador general de Texas dijo que la mejor opción es que el debate sea en inglés, que es idioma que habla la mayoría de tejanos. “Sin embargo, después de 35 oportunidades para debatir y a los cuales mi oponente se negó a participar, ahora sorpresivamente quiere debatir ¿y en español?”, cuestionó Cruz.
“En cualquier idioma parece que el señor Dewhurst les tiene miedo a los votantes de Texas”, agregó.
Pura política
Para Jesús Contreras, analista político y activista, la retórica de ambos candidatos es típica de una estrategia política. Dewhurst aprovecha el momento para desprestigiar quizás a su oponente de turno ya que él domina bien el español y al parecer Cruz ha admitido que durante su infancia creció hablando en spanglish”, sostuvo Contreras.
“Lo poco probable es que en realidad se llegue a materializar porque ninguno es más erudito en el manejo del español por más que uno hable mejor que el otro y en un debate televisado ambos podrían perder votos”, añadió.
Rebecca Acuña, directora de comunicaciones con el Partido Demócrata de Texas, también sugiere que se trata de una maniobra política.
“No importa en qué idioma se haga el debate, no va a cambiar sus posturas y solo porque sepan español no quiere decir que vayan a capturar al voto hispano”, concluyó Acuña.
Ambos candidatos se medirán el 31 de julio para que el ganador se mida con el candidato del Partido Demócrata en noviembre./EFE.











