El trabajo de desempolvar misterios
Marina Gil | 6/14/2012, 2:51 p.m.
Houston.- Unas 600 familias en el condado de Harris han sufrido el dolor de perder a un ser querido y han visto cómo pasan décadas sin que se haga justicia. Los expedientes de estos crímenes pasaron a ser cold cases o casos sin resolver, que hasta hace tres años y medio formaban parte de la unidad de homicidios y no tenían especialistas dándoles seguimiento.
Esto cambió cuando Adrián García asumió el cargo de alguacil y delegó en los sargentos Eric Clegg y Bobby Minchew, ambos investigadores con más de 20 años de experiencia, una unidad especializada que mantiene abiertos estos casos que datan desde 1971.
“Básicamente lo que hacemos es tomar los casos que no se han resuelto por dos años que han sido investigados pero no hay mas pistas que ayuden a seguirlos. Generalmente son 15, 25 ó 30 nuevos casos por año”, dijo Clegg.
Explicó que son homicidios con cierto grado de dificultad. “Si no fueron resueltos es por alguna razón, pero muchas veces el éxito consiste en volver a revisarlos, volver a entrevistar personas, localizar testigos y te sorprendes de ver cómo algunos que no querían hablar hace 20 años, ahora no tienen miedo y aportan mucha información a la investigación”, agregó.
Para Minchew, otro elemento que ayuda a encontrar a los criminales es la tecnología.
“Ahora podemos revisar si las huellas coinciden con una base de datos local y nacional, las podemos comparar con el FBI, con agencias de policía y eso nos puede ayudar a dar con el responsable”, indicó.
En tres años y medio esta unidad ha resuelto 11 casos que involucran a 13 víctimas, el más antiguo es de 1979.
Pequeñas piezas
Para Clegg, cualquier pista por pequeña que sea ayuda a que un caso vuelva a saltar a laluzyseaclaveenla resolución del mismo.
“Puede ser un familiar, un ciudadano, un reo, cualquiera que crea saber algo, su información es muy valiosa”.
En un caso, la declaración de un reo platicando con otro recluso les ayudó a resolver un doble asesinato de hace más de 20 años. Otro homicidio en revisión es el de una niña de 16 años en 1975.
“Hay dos puntos clave que nos ayudan a darle seguimiento a los casos, uno son las pistas y otro la llamada de familiares”, dijo Clegg. “Cuando una familia llama, nosotros vamos a revisar el expediente y si nos pueden aportar más pistas, más detalles que ayuden en la investigación, es muy importante”, comentó.
Clegg y Minchew dedican muchas horas de investigación, incluso meses en un solo caso. En algunos de ellos tienen cajas completas de documentos y en otros deben viajar para buscar de nuevo a los testigos.
“Pero al final es gratificante cuando podemos informarle a los familiares que se hizo justicia”, expresó Minchew. Destacaron la importancia de mantener en los archivos los números de teléfono para localizar a los familiares.










