Evita ir a la cárcel pero queda marcado
6/22/2012, 10:10 a.m.
Washington.- La lucha del gobierno federal de Estados Unidos contra el consumo de sustancias prohibidas por parte de los deportistas profesionales sufrió otro duro revés cuando un jurado en Washington encontró “no culpable” de perjurio al exlanzador de béisbol profesional de las Grandes Ligas Roger Clemens.
El ganador de dos Series Mundiales con los Yanquis de Nueva York, que había sido acusado de haber mentido bajo juramento a una comisión del Congreso, en el 2008, quedó libre de todos los cargos legales, lo que no quiere decir que durante su carrera profesional no se hubiera dopado.
Los expertos juristas confirman que el término de “no culpable” no quiere decir que sea inocente, pero los miembros del jurado que siguieron el juicio durante diez semanas, sólo necesitaron diez horas de deliberaciones para dar su veredicto.
El desenlace pone fin a una costosa investigación federal de cinco años sobre uno de los más grandes lanzadores en la historia de las Grandes Ligas, que también evitó el ir a la cárcel, como anteriormente lo consiguió el rey de los jonrones Barry Bonds.
Las acusaciones
Clemens, de 49 años, fue acusado de perjurio, al hacer declaraciones falsas y obstruir las acciones del Congreso cuando testificó en una deposición y luego en una audiencia televisada a nivel nacional en febrero de 2008 sobre el dopaje en las Grandes Ligas.
Los cargos se centraron en sus repetidas negaciones de haber usado esteroides y la hormona de crecimiento humano durante su trayectoria de 24 temporadas en las Grandes Ligas. Aunque el propio entrenador personal de Clemens, Brian McNamee, declaró ante el jurado que él mismo le puso las inyecciones de la hormona de crecimiento humano y guardó las jeringas con las que lo hizo.
Declaraciones dudosas
Clemens, ganador de siete premios Cy Young y 354 victorias como lanzador ha negado haber utilizado esteroides y la hormona de crecimiento humano a finales de la década de los noventa y principios del 2000.
Sin embargo, su ex compañero de equipo en los Yanquis y los Astros de Houston, Andy Pettitte, que admitió haber utilizado dos veces la hormona de crecimiento que le inyectó el propio McNamee, dijo que fue Clemens el que le orientó que su uso le ayudaría a recuperarse de una lesión.
“Me arrepiento de todo corazón haberme inyectado la hormona de crecimiento humano, no me ayudó para nada y he tenido que pasar por todo este proceso legal”, declaró Pettitte, que estuvo como testigo federal.
Pettitte, que en principio admitió que Clemens le había dicho que utilizó la hormona de crecimiento humano, también reconoció que pudo haberse equivocado.
Historia repetida
A Bonds, que fue investigado durante siete años, tampoco lo encontraron “culpable” de consumir sustancias prohibidas, pero su nombre junto con los de otras exestrellas del béisbol profesional como Mark McGwire y el dominicano Sammy Sosa, que compitieron por la marca de jonrones tienen puesto el asterisco de la “sospecha”.
El propio Clemens admitió ante el Congreso en 2008 que al margen de lo que se pudiese discutir su nombre nunca quedaría “limpio”.
Sólo hasta el año entrante Clemens podrá medir el efecto real que este juicio tuvo en su imagen, cuando entre por primera vez en la lista de la votación para ser elegido al Salón de la Fama./EFE










