6:18 p.m. | 5/21/2013 | 85°

La promesa incumplida

José Luis Castillo | 3/8/2012, 10:03 a.m.
La promesa incumplida

Mientras los republicanos se movilizaban en el llamado “Supermartes”, donde hay elecciones en 10 estados, el presidente Barack Obama aprovechaba la coyuntura para hablar de un tema sensible a la comunidad inmigrante: la reforma migratoria.

Dijo, sin pelos en la lengua, que está dispuesto a reabrir el debate si gana las elecciones de noviembre, pero que todo dependerá, claro está, de cómo quede la composición del Congreso. Allí está el detalle.

Y culminó: “Sin embargo, no puedo votar por los republicanos”. Ajá. Una frase bastante retórica que a nuestro gusto cala en el tuétano, onomatopéyicamente hablando.

¡Vamos! Nadie duda de las intenciones del presidente de plantear un marco legislativo que pueda avanzar y resolver el asunto, como lo ha indicado, pero ¿no creen que al echarle la culpa, nuevamente, a los republicanos, de un hecho que está por verse, es una fórmula desgastada? Es, otra vez, la tesis de una promesa incompleta.

Si uno pudiera recordar el futuro, como en la ciencia ficción, entonces los candidatos presidenciales ni se atreverían a engatusar a la población y, el presidente mismo, que es el candidato natural de los demócratas, dejaría de maniobrar con la sensibilidad que le depara el momento, porque, aprovechó las primarias republicanas para lanzar el dardo.

Entendemos que no es fácil hallar una solución legal para los más de 11 millones de indocumentados en el país. Y, por su parte, los republicanos están haciendo todo lo contrario en el delicado tema, propagando los mitos negativos sobre los inmigrantes para complacer a su base y no proporcionan ninguna solución práctica a un problema muy complejo.

Entonces, con derecho, los grupos de organizaciones cívicas salen a criticar la empatía con los que están a un paso de la nominación republicana. Pero ojo, el presidente demócrata también recibe palo por haber prometido que plantearía la reforma migratoria en el primer año de su presidencia.

Ahora, como ya lo ha hecho Obama, el candidato presidencial republicano, quienquiera que fuere, también le echará la culpa al Congreso para que resuelva el tema y listo. Asunto arreglado.

Pero como el electorado nunca pierde las esperanzas, instalará su voto por el menos hostil, cuya promesa suene más factible porque lo que podría hacer Obama puede lograrse, aunque seamos incrédulos. Su mensaje es más “creíble”.

Y por eso no sorprende que el electorado hispano, el de mayor crecimiento a medio plazo en Estados Unidos, votaría casi en un 70% por Obama si las elecciones tuvieran lugar ahora, según un sondeo divulgado por LatinoFox.

El poeta alemán Gotthold Ephraim Lessing acuñó una frase que bien podría usarse en este contexto: “Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado”.

Por El Editor

jcastillocastro@semananews.com

Twitter: jcastillocas

Galerías de fotos

Más Recientes

Real Time Web Analytics