Santos campeón
Daniela Rodríguez | 5/25/2012, 5:13 p.m.
Frases como “el que persevera alcanza”, proveniente de la cultura popular; “en palabras sencillas, el líder es simplemente un ser humano que sabe adónde desea ir, y entonces se pone de pie y avanza hacia allí", de John Erskine; “no estamos interesados en la posibilidad de la derrota”, de la Reina Victoria de Inglaterra; definirían lo vivido en el cierre del torneo Clausura del fútbol mexicano. Pero a mi gusto, las que más representan el mérito y el accionar del equipo lagunero son las palabras de Napoleón Bonaparte: “El hecho de triunfar no consiste en vencer siempre sino en nunca caer en el desánimo”.
En el torneo Bicentenario 2010 el Club Santos Laguna llegó a su primera final desde el 2008 en que se coronó campeón por tercera vez en torneos cortos.
Desafortunadamente, en aquella ocasión, con una dramática tanda de penales que será recordada históricamente, por la muerte súbita y sobre todo por el penal que cobró Vicente Matías Vuoso y falló; Santos le cedió el título a Toluca para que obtuviera su décima estrella.
Desde ese 23 de mayo parecía que Santos estaba destinado a ser subcampeón. En el Apertura 2010 acariciaron el título, pero se les fue nuevamente de las manos ante el Rey Midas Víctor Manuel Vucetichque y su escuadra, quienes con un global de 5-3 lograron el título para Rayados.
Y la historia de decepciones se repitió en el Apertura 2011 cuando con un mal sabor en la boca por decisiones arbitrales polémicas de Marco Antonio Rodríguez, el Santos cayó de manera contundente contra Tigres, un equipo que después de 29 años de sequía logró un título.
Este 2012, Santos Laguna llegó a una nueva final, a una nueva oportunidad de reconocimiento por el trabajo que han realizado en los últimos años, en la final de la Liga de Campeones de la CONCACAF, pero no logró obtener el título. Afortunadamente, esto le sirvió al Maestro Benjamín Galindo, para aprender de las experiencias vividas, llegar a su tercera final y coronarse campeón, sin renunciar a sus ideales tácticos y futbolísticos, pero sobre todo, parándose bien en su cancha y jugando sabiamente el partido que hizo posible que hoy digamos: ¡Santos es campeón!
Santos tiene todo el mérito, fue líder del torneo y de las mejores ofensivas, si consideramos la liguilla. Metieron 45 goles en 23 partidos, pero no cabe duda de que los goles que más recordaremos de este torneo son los dos contra Tigres que les dieron el pase a la final.
Pero más allá del futbol de Santos, la garra, el entendimiento de sus jugadores y la capacidad de reponerse a la adversidad vivida, es lo que más debemos destacar.
Bien lo dijo Pipe Baloy, “un equipo que peleó, que luchó, que nunca dejó de creer… yo creo que si otro equipo hubiera perdido cuatro finales en dos años, se hubiera venido abajo, pero Santos luchó, peleó, se mantuvo en los primeros lugares y… ¡levanta el título del futbol mexicano!”.
¡Y vaya que lucharon! Aprendamos de este Santos que superó las derrotas y que es un DIGNO y MERECIDO campeón. Felicidades Santos Laguna; jugadores, técnico, directiva y afición. ¡Merecen que aprendamos de esta victoria!
Y felicidades al Monterrey que a pesar de la derrota nos demuestra que el fairplay es cuestión de actitud con el pasillo que le hicieron a Santos en la premiación.
drodriguez@espndeporteshouston.com
*Rodríguez es conductora del programa radial Café ESPN que se transmite de lunes a viernes a partir de las 7 am por 1180AM en Houston.










