El actor Paulo Quevedo en las vías del éxito 
Domingo Banda | 5/31/2012, 4:35 p.m.
Houston.- El actor Paulo Quevedo vive una de las mejores etapas de su carrera y goza de gran popularidad gracias a la telenovela Una Maid en Manhattan, la cual se encuentra casi en sus últimos capítulos.
El mexicano, que inició su carrera como cantante en el popular grupo Kairo, que se robó los corazones de muchas jovencitas durante la década de los noventas, ha buscado en la actuación la manera de consolidarse en la industria del espectáculo.
En entrevista con SemanaNews, Quevedo, habló del éxito que tiene el melodrama y de su personaje Víctor Mendoza.
“Cuando se tiene un elenco como éste y un buen guión lo que se obtiene como resultado es éxito, eso es lo que me trae ahorita muy feliz porque entre todos se ha hecho un gran equipo de trabajo”, aseguró.
“Un borracho”
Todos los días camino a los estudios lleva a un alcohólico con él, alguien de quien por estos meses no se ha podido separar, pero no se asusten que se trata solo del personaje que interpreta. “Este personaje me tiene contento porque en comparación con lo que he hecho antes es diferente y me ha puesto muchos retos actoralmente hablando”, recalcó.
A pesar de lo complejo del tema considera que ésta ha sido una excelente oportunidad para darle diferentes giros y matizar su actuación.
“El problema del alcohol me ha permitido darle muchos ángulos al personaje porque tiene muchos colores, se deprime, se enoja, promete y no cumple es agresivo y son muchas facetas”, señaló.
“El alcoholismo es un problema muy grave, me identifico con las personas que padecen de este vicio que no es fácil, la historia me llevó a toda esta travesía y me di cuenta que es algo muy difícil”, puntualizó.
En el cine
Al terminar el día de grabación trata de sacudirse el personaje y dejarlo en los sets de grabación, “pero no lo hago del todo, me lo llevo cuando me voy de rumba porque es importante analizar las facetas de la fiesta, de cómo se puede llevar el rítmo de un borracho, del mareo; así a la hora de actuar no caigo en el cliché”. Comenta que a veces es necesario vivir las facetas de los personajes pero con cierta medida. En cuanto termine con la novela, se alista para comenzar con la promoción de una película de la cual nos relató el contenido.
“Se titula El cuento sin hadas, fue grabada en Ecuador y Miami con un tema muy fuerte. La pensé dos veces antes de tomar el personaje que me dieron. Es el jefe de una banda de tráfico de menores. Que tiene unos payasos que se encargan de secuestrar los niños. Las escenas son muy fuertes, hay algunas a las que yo me opuse pero el productor me dijo que esa es la realidad y se hicieron”, finaliza.










