A un año del movimiento siguen “Indignados”
Marina Gil | 9/17/2012, 2 p.m.
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María Jiménez, activista de Houston
Houston.- El movimiento Occupy o de los Indignados, que comenzó sus manifestaciones hace un año frente a la bolsa de valores de Wall Street en Nueva York, continúa con sus demandas, aunque no con la misma intensidad con la que se realizaron en el último trimestre del año pasado.
Los arrestos, las manifestaciones, los enfrentamientos con la policía y las tomas de plazas públicas, a los que se sumaron grupos de todas partes del país, fueron el escenario que predominó durante los últimos meses del 2011 en demanda por una mejora de la situación económica.
Los miembros de Occupy aseguran que el 1% de la población acumula las riquezas y poder en este país mientras el 99%, al que ellos mismos dicen pertenecer, vive en condiciones de pobreza.
Para la activista de Houston María Jiménez, quien incluso fue arrestada con un grupo de 8 personas que tomaron la sede del edicifio federal en esta ciudad, los movimientos cambian sus estrategias a lo largo del tiempo pero lo importante es que Occupy logró despertar la conciencia sobre la desigualdad económica que existe en el país.
“Ese era un tema del que antes no se hablaba, excepto en círculos muy cerrados, y ahora ha logrado saltar a la luz como un tema importante para replantear las políticas económicas y de impuestos de una manera que ayuden a las minorías”, indicó Jiménez, quien tiene más de 40 años en el activismo social,y quien señaló que la lucha de Occupy es a largo plazo, pero que en un año ha tenido resultados.
“ El problema que plantea este movimiento y que busca resolver es complejo, pero como en todo, no se puede resolver si no se reconoce que existe y en este caso, ha sido un gran logro que los diferentes sectores empiecen a tomar conciencia de esta realidad”.
En Houston el movimiento de los Indignados dejó arrestos, marchas y la toma del parque Tranquility, frente a la alcaldía, en el centro de la ciudad.
Jiménez dijo que el movimiento sigue presente, y que a él se han unido causas como la de los trabajadores de limpieza, en donde todos pusieron un granito de arena.
“Ellos dieron una muestra clara de la distribución inequitativa de la riqueza entre las grandes corporaciones y la clase trabajadora y lograron finalmente un acuerdo”, dijo, refiriendose a la reciente protesta y posterior acuerdo logrado por la Unión Internacional de Empleados de Servicios (SEIU, inglés), que perseguía un aumento salarial justo para sus afiliados.














