Elecciones candentes a pesar de la apatía electoral
José Luis Castillo | 1/16/2013, 5:49 p.m.
Houston.- Hay tensión en sus miradas y en sus gestos, se nota a leguas. Ambas están casi juntas en la mesa que usarán junto a otros cuatro candidatos para rendir cuentas sobre sus aspiraciones al Senado de Texas por el Distrito 6.
Están muy cerca una de la otra, pero no se dirigen la palabra, ni intercambian miradas durante un evento en el que se comprometieron a participar hace unos días en el centro de la ciudad y que fue organizado por la Gran Cámara de Comercio de Houston (GHCC, en inglés).
La actual Representante estatal Carol Alvarado (D-Houston) y la excomisionada del Condado de Harris Sylvia García, son las contendientes con mayores oportunidades de ganar la batalla por el puesto político más importante de la región, un distrito con una representación hispana considerable y uno de los más complejos, por el elevado número de personas elegibles para votar y la baja tasa de participación electoral, la menor de todo el estado.
De acuerdo a cifras proporcionadas por la Oficina del Censo, en el Distrito 6 hay más de 812,000 residentes, de los cuales sólo están inscritos para votar 290,300. De esos, un 28.8% (83,615 electores) participaron en las elecciones del 2010. Un número bastante bajo comparado al resto de Texas, cuyo porcentaje alcanza el 37.6% de votantes.
Alvarado y García están al tanto de la apatía electoral de ese distrito, al igual que los otros postulantes a esa curul, como los republicanos R.W. Bray y Dorothy Olmos; los demócratas Susan Delgado y Joaquín Martínez; el independiente Rodolfo Rudy Reyes y la representante del Partido Verde María Selva.
Además, existe el gran compromiso de que quien gane deberá calzar los zapatos de un grande de la política hispana, como lo fue el fallecido Mario Gallegos, que obtuvo la victoria de manera póstuma en las elecciones de noviembre pasado.
Gallegos es la figura política más importante de los últimos años en el área de Houston y sus alrededores. No en vano fue el primer hispano electo al Senado de Texas cuya labor ha sido recordada en los pasillos del Capitolio como una de las más prolíficas y progresistas.
Segunda vuelta
Alvarado y García (o quien resulte ganador) tienen una gran responsabilidad. Y más allá del reconocimiento que ambas puedan tener frente a la opinión pública o la mayor cantidad de fondos recaudados, existe una rivalidad mutua que es palpable en una contienda que podría sugerir una segunda vuelta semanas después del 26 de enero, cuando se efectúen las elecciones extraordinarias.
Según Mark. P. Jones, analista político y profesor en la Universidad Rice, estas elecciones estarán marcadas por la escasa participación electoral por tratarse de una fecha atípica, en donde las arcas financieras de cada tienda política serán el punto de partida de ácidas críticas.
“Es improbable que alguien resulte ganador el 26 de enero porque tanto García como Alvarado tienen una base de electores similares. Lo que sí tendrá un impacto incisivo será la capacidad de seguir recaudando fondos”, indicó Jones.














