
Belén vuelve a celebrar la Navidad, pero las dificultades persisten en Cisjordania
El patriarca latino interino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, presidió el jueves por la mañana la misa en la iglesia de Santa Catalina, dentro de la Iglesia de la Natividad en Belén.
Belén vuelve a celebrar la Navidad
Tras una pausa de dos años, las celebraciones navideñas han regresado al lugar de nacimiento de Jesucristo, aunque el ambiente festivo se ha visto empañado por otro año turbulento para los palestinos que viven bajo la ocupación israelí en Cisjordania.
La misa matutina del jueves en la Iglesia de la Natividad se celebró un día después de que un gran número de palestinos y turistas extranjeros se reuniera en la Plaza del Pesebre (Manger Square) para participar, por primera vez, en unas celebraciones que habían sido suspendidas como gesto de solidaridad con los palestinos afectados por la mortífera guerra de dos años en Gaza.
A pesar de la reanudación de los festejos, la asistencia fue limitada. Según el político palestino Mustafa Barghouti, esto se debió a los puestos de control militares israelíes en Cisjordania, que han bloqueado numerosas carreteras.
En declaraciones a Matthew Chance de CNN en Belén el miércoles, Barghouti afirmó:
“Cisjordania está completamente sitiada. Israel ha cerrado las carreteras. Evidentemente, muchas personas no han podido venir. Para muchos, venir no es posible desde el punto de vista económico, y otros enfrentan enormes dificultades para desplazarse de un lugar a otro”.
Belén vuelve a celebrar la Navidad
Mientras la guerra continuaba en Gaza, las operaciones militares israelíes en la Cisjordania ocupada aumentaron de manera significativa. Se registró un número récord de demoliciones de viviendas palestinas y la expansión de los asentamientos judíos alcanzó niveles sin precedentes. Al mismo tiempo, el liderazgo palestino se vio afectado por acusaciones de corrupción y una toma de decisiones estancada.
En 2025, según un informe publicado en noviembre por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), más de 30.000 palestinos fueron desplazados por la fuerza de sus hogares en ciudades de Cisjordania. Esto se ha convertido en “la crisis de desplazamiento más prolongada y de mayor magnitud en Cisjordania desde 1967”.



