
Pareja tomándose una selfie entre la multitud con luces navideñas al fondo en Tokio
Estas siete tradiciones globales nos muestran una cara diferente de la temporada: más comunitaria, más reflexiva y mucho menos materialista.
Si sientes que el verdadero significado de la Navidad se ha perdido bajo montañas de papel de regalo, observar cómo se celebra esta festividad en otros países puede resultar sorprendentemente reconfortante. Las tradiciones varían enormemente de un lugar a otro, moldeadas por el paisaje, la historia, los valores y el clima. Aunque muchos países intercambian regalos, los rituales que los rodean son muy distintos entre sí. Estas costumbres, arraigadas desde hace generaciones, nos recuerdan que la Navidad no tiene por qué ser transaccional; puede ser colaborativa, creativa o impulsada por el espíritu comunitario, desde cantar en iglesias iluminadas por velas hasta honrar en silencio a la familia, o incluso apreciar a las arañas.
Desde recordar a los seres queridos fallecidos hasta participar en juegos que unen a varias generaciones, aquí tienes siete tradiciones navideñas que puedes adoptar estés donde estés.
1. Islandia: leer a la luz de las velas después de la cena de Navidad
En Islandia, las editoriales lanzan una avalancha de novedades en los días previos a la Navidad, un fenómeno estacional conocido como Jólabókaflóð, o “la inundación navideña de libros”. Esta tradición se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando la mayoría de los bienes estaban racionados, excepto el papel, lo que convirtió a los libros en el regalo navideño más práctico. Hoy en día, ayuda a sostener la industria editorial islandesa, fortalece el amor por la lengua islandesa —que corre el riesgo de desaparecer— y deleita a los amantes de la lectura en todo el país.
El 24 de diciembre, las familias intercambian regalos, disfrutan de la cena de Navidad y luego pasan la velada leyendo sus nuevos libros a la luz de las velas, quizá con una caja de chocolates y una bebida al lado. Es un ritual profundamente islandés, pero también uno de los más fáciles de replicar en cualquier parte del mundo.



